La comida del gimnasio se volvió un laberinto de polvos y nombres. Para entrenar bien, al comienzo, alcanza con cosas que ya conoces.
Antes de entrar
Si entrenas temprano y en ayunas te sientes bien, puedes hacerlo. Si te mareas o te quedas sin fuerza a los diez minutos, come algo sencillo una hora antes: un banano, un yogur, un pan con huevo. No hace falta una comida enorme.
Después
Vuelve a tu comida normal. Incluye algo con proteína que ya uses en la casa: huevo, pollo, carne, frijoles, yogur o queso. Acompáñalo con lo que siempre comes de arroz, papa, plátano o arepa. No tienes que pesar el plato el primer mes.
El agua
Lleva botella y bebe durante la sesión. Si sales con la boca seca y dolor de cabeza, casi siempre faltó agua, no un suplemento.
Los polvos pueden servir más adelante, cuando ya tienes el hábito. No son el primer paso.
Esto es una orientación general, no un diagnóstico. Si tienes una lesión o una duda de salud, consúltala antes de empezar.